"En los siglos XVII y XVIII las tuercas y los tornillos se fabricaban a mano... Era una tarea muy lenta y laboriosa, de manera que se hacían por separado, y el que la rosca de una tuerca se acomodara a la de un tornillo era una cuestión de suerte... Una vez fabricada una tuerca, había de probarse con todos los tornillos, hasta dar con aquél que le perteneciera. De esta manera, la tuerca y el tornillo se convertían definitivamente en pareja."
Emilio Martínez-Lázaro, Martín Casariego y David Trueba

No me extraña que la tuerca y el tornillo lo tengan tan difícil...muy gracioso el dibujo.
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