miércoles, 9 de febrero de 2011

La voz a ti debida. Pedro Salinas

Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor, alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eras.

4 comentarios:

  1. Aún recuerdo cuando leí este poema, por primera vez, allá por mis catorce años. Me abrió los ojos a un nuevo matiz de lo que significa realmente "Amar": "sacar de tí tu mejor yo", "subida sobre tí, como te quiero....ascendiendo de tí a tí misma".
    Dejar de lado los pequeños egoismos, la propia vanidad, para potenciar todo lo que hemos apreciado de bueno en el otro. No pensar sólo en nuestro desarrollo personal, en lo que el otro nos puede aportar, sino alentar al amado a superarse. A que haga crecer lo que nuestro amor ya adivina.
    Es amar doblemente.
    Gracias, V.. Siempre exquisito.

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  2. Yo lo descubrí un poco más tarde, hace unos años y fue leyendo un artículo de Maruja Torres (me parece genial esta mujer como escribe) en El País. Desde ese momento tirando del hilo conocí un poco de la obra de Pedro Salinas, uno de los grandes poetas del Amor.

    Este poema precisamente me evoca eso que desde hace unos días me persigue en mi mente: Odiamos lo que amamos... ó Amamos lo que odiamos...

    Hay un refrán muy español que dice eso, del que bien te quiere te hará llorar, muy al estilo del poema de Salinas, ese odio, ese "dolor" que a veces inferimos a la persona que amamos porque vemos todo lo bueno que ni ella misma sabe que existe en su interior.

    O tal vez eso, es una mera ilusión, un espejismo, un autoengaño... Vemos lo que queremos ver y no vemos lo que realmente es.

    Yo creo que el que bien te quiere no te hará llorar. Si te quiere se esforzará para no herirte llegado el caso de enseñarte, de guiarte por algún camino... Es más hasta me atrevo a decir que no hay caminos marcados...

    Si me quieres ayudar agradeceré tu Sinceridad, pero me encantaría que me acompañaras en este camino.

    Prefiero tu presencia antes que mil palabras.

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  3. Herido,
    mi animal,
    de gruñidos te desangras
    de puntillas,
    sobre un mar de infinitos cristales
    puntiagudos,
    que navegas,
    en tu dolor pardo
    de fiera asustada,
    sola;
    y el lomo erizado,
    y yo rabiosa,
    me derramo triste
    para lavar
    la dentellada
    fresca
    medida de la muerte
    en mi costado.

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  4. http://www.youtube.com/watch?v=loNU4fVpO8E

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