domingo, 6 de febrero de 2011

Lápices Alpino

Deberías buscarte alguien de tu nivel…
Hay formas y formas de terminar una relación, de poner en palabras, de verbalizar el se acabó, no me gustas, me aburres, he conocido a otro o a otra… Siempre antes había escuchado, leído la típica excusa, el “c’est fini” de turno pero tengo que reconocer que esta era original y hasta desconcertante.
Desconcertado, sorprendido, intentando aún encajar que narices quería significar eso de alguien de mi nivel…
(¿Qué habrá querido decir? Nivel intelectual… Si tengo 130 de CI, puedo hablar y entenderme casi con cualquiera. ¿Debería buscarme una ratón de biblioteca…? ¿Nivel de altura? Y si me gustan más bajitas, menuda tontería discriminar a la gente por su estatura… ¿Económico? Mil eurista pero generoso no le vale?  ¿Ideológico? Reconozco que soy un poco escéptico y descreído, hasta puede que algún comentario mío sin mucha maldad se me haya escapado y no guste ante los que pregonan ser progresistas y alternativos a la par que viven como dios; esos que sólo se movilizan para ir al concierto del cantautor de turno, que están en contra del capitalismo o a favor de los derechos de los trabajadores, pero te los ves en manadas con la mirada perdida en pos de consumir algo que huela a culturilla los domingos tarde… ¿Cómo amante? Vale, soy una persona tranquila, de normal nunca me ha gustado ser violento, grosero en la cama ¿Se aburría de tantas caricias y mimitos…?)
Pero ella proseguía:
-Hace unos años seguro que hubiera dibujado mil y una vez tu nombre junto al mío en una hoja de papel. Hubiera hecho mil pruebas con mis lápices de colores hasta ver que color quedaba mejor con nuestros nombres. Pero lo siento, ahora no  puedo dibujar...
(¿Se le habría terminado la cajita de lápices Alpino o necesitaba un sacapuntas…? Hace unos años.., ¿A qué se referiría? ¿Deberíamos habernos conocido en el parvulario?)
La miraba y no me podía creer lo que estaba escuchando, ella con la mayor frialdad me estaba hablando de no sé que niveles y de lápices de colores. Hasta hace un momento la velada había sido perfecta, habíamos hecho el amor bajo las estrellas en mi terraza y ahora aún medio desnudos en el sofá nos mirábamos  como dos desconocidos, dos extraños… De repente ella hablaba otro idioma el cual era nuevo para mí.
Miraba sus ojos, ya no tenían ese brillo, esa vida, esa energía…  Su cara no era la que hace unos momentos irradiaba esa belleza desconocida y que por momentos me había maravillado, enamorado aún más de ella entre el calor de cientos de besos y caricias. Su rostro se había tornado vulgar, mundano podría ser ahora cualquiera otra mujer, ya no era ella, mi chica. Por un momento empecé a preocuparme ¿Tendría algún trastorno de personalidad, se habría olvidado tomar su medicación…?  
Sonreí y la besé. Desde entonces ya no nos volvimos a ver más.
Dentro de poco será su cumpleaños. Ahora dice que somos amigos, cruzamos algún email de vez en cuando y sabemos un poco de la vida del otro gracias al Facebook. Este primer año de ausencias ya se cual será su regalo: pienso regalarle un bonito bloc de dibujo y una caja de buenos lápices Staedtler de todos los números. Hasta ya tengo pensada la dedicatoria.
“En la vida lo importante no son los colores que uses si no los nombres que decidas escribir en el papel, aunque sean a lápiz. Aquí tienes, muchas hojas en blanco y muchos lápices...”
Suerte, cuídate mucho, un beso

V.

1 comentario:

  1. Querida señorita de los Alpes Alpinos,

    Dado tu poco entendimiento a la hora de usar los lápices de colores creo que no te mereces ni el filo de un sacapuntas y menos las hojas para gastarlos. Prueba con las ceras Manley, a ver qué te sale… mientras, yo sigo pensando a ver si logro encontrar algo de tu nivel, a ras de tierra, por ejemplo: ¿con un palito crees que podrás dibujar algo sobre la arena del patio?; porque estoy convencido que tu apraxia del dibujo tiene sus raíces en el parvulario, empecemos por ahí.

    Es que llevaba tiempo pensando una respuesta de ‘tu nivel’ y me ha salido ésto. Hace unos años habría escrito mil y una palabras más alentadoras para ayudarte con lo de la apraxia, pero lo mío, como ves amiga, no es dibujar.

    La goma de borrar (de Milán).

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