
Estrellada, estrellada noche,
Pinta tu paleta azul y grisEscrutando un día de verano
con ojos que conocen la oscuridad que hay en mi alma.
Sombras en las colinas,
Esbozo de los árboles y los narcisos,
Plasmas el helado viento con los colores del nevado suelo de lino.
Y ahora puedo entender lo que trataste de decirme,
Como sufriste por tu cordura,
Como trataste de liberarlos.
No te oyeron, no supieron cómo.
Tal vez oyerán ahora.
Estrellada, estrellada noche,
Llameantes flores que brillan y se iluminan
Nubes espiraladas con un haz violeta se reflejan en los claros ojos azulados de Vincent.
Colores cambiando de matiz,
Campos matutinos de granos dorados,
Rostros ensombrecidos por el sol, arrugados de dolor,
Son suavizados por la amorosa mano del artista.
Y ahora puedo entender lo que trataste de decirme,
Como sufriste por tu cordura,
Como trataste de liberarlos.
No te oyeron, no supieron cómo.
Tal vez oyerán ahora.
Aunque no podían amarte, tú los amabas sinceramente.
Y cuando no quedó esperanza en esa estrellada, estrellada noche,
Te quitaste la vida, tal como los amantes suelen hacerlo;
Pero pude haberte dicho, Vincent, que este mundo nunca fue hecho para alguien tan hermoso como tú.
Estrellada, estrellada noche,
Cuadros colgados en pasillos vacíos,
Cabezas sin cuerpo en muros sin nombres,
Con ojos que miran el mundo y no pueden olvidar.
Como el extraño que has conocido,
El harapiento hombre en harapientas ropas,
La espina de plata de la sangrienta rosa
Yace aplastada y rota en la pulcra nieve.
Y ahora creo que sé lo que trataste de decirme,
Cómo sufriste por tu cordura,
Cómo trataste de liberarlos.
No te oyeron ni lo hacen ahora,
Tal vez nunca lo hagan.
Vincent - Sara K
http://www.youtube.com/watch?v=pZVhx4CBVYc
SIGUE LA LUZ
ResponderEliminarSigue la luz
navega despacio, pero sigue…
Hay rocas, sí,
la marea es complicada;
pero si la has visto,
o si has creído distinguir
un destello siquiera,
síguelo.
http://www.youtube.com/watch?v=boBaYL8ZnrM
ResponderEliminarSeñales
ResponderEliminarLenta, circula
la sangre por tus dedos…
y buscas, palpas apariencias,
por habitaciones sin ventanas,
inquieta ilusión de paredes.
Sin rumbo y sin descanso
es tú caminar de fuga,
el vaivén de piernas,
un compás ausente,
sin referente.
Y tú buscas, en el aire,
un destino para los latidos
que dan vida a tu sangre medicada,
un sendero para los sentidos
de rima aleatoria
para alimentar tu historia.
No sé si lo ves,
¿se me hace tarde?…
Lo siento,
es el cielo cuando se pronuncia
con señales luminosas,
que me llena y me sugiere
se derrama donde hiere
y me trastorna.